II. La madre
Elisa, desde su infancia había sido educada por su ama con mimo y cariño. Poseía la gracia, la elegancia y la belleza de las gentes del sur de los Estados Unidos, Gracias a los asiduos cuidados de su ama, Elisa creció sin experimentar las tentaciones que hacen la hermosura una herencia fatal para una esclava. Mas tarde, la casaron con n joven mulato de gran talento llamado George Harris, esclavo de una plantación vecina a la que su amo había cedido en alquiler para que trabajara en una fabrica de sacos, George había inventado una máquina para limpiar el cáñamo, lo cual, teniendo en cuenta su nacimiento y educación, denotaba un verdadero genio mecánico.
George, que además de inteligente era amable y considerado, se había ganado la simpatía y la amistad de todos sus compañeros. Sin embargo, como a los ojos de la ley n era un hombre sino una cosa, sus excelentes cualidades estaban sujetas al tiránico yugo de un amo vulgar y estúpido, quién habiendo oído hablar de la famosa invención, montó a caballo para ir a ver la gran obra.
El fabricante de sacos le felicitó por poseer un esclavo tan inteligente y luego recomendóa George que le enseñara la fábrica a su amo. Con el ánimo alegre George enseñó las máquinas a su amo y con un porte y majestad que este último no pudo soportar un sentimineto de inferioridad. ¡Porqué un esclavo ha de ir de aquí para allá inventando máquinas y caminando como si fuera un caballero! Veremos a donde van a parar sus humos cuando le mande a cavar. En consecuencia le reclamó, lo que se le debía por el alquiler de George, y en medio del asombro general, manifestó su resolución de llevárselo contigo.

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